La preocupación por una atención más compasiva e integral del equipo médico al enfermo en estado terminal ha surgido a medida que se producen importantes avances en el conocimiento y el tratamiento de los tumores malignos.
La muerte humana puede suceder por enfermedad aguda o crónica, accidente, suicidio o asesinato y vejez, en el caso de las enfermedades malignas puede ocurrir por progresión de la misma, o complicación de los tratamientos. Tal es el caso del cáncer que constituye una de las primeras causas de muerte en el mundo, es por ello que el personal médico de la rama de la oncología se enfrenta a menudo con este problema, aquí se encuentran los que lamentablemente están en estado terminal, los que a pesar de todas las medidas y procedimientos convencionales y extraordinarios no tienen ninguna posibilidad de mejoría, ni curación, es decir, se acercan rápida e irremediablemente a la muerte.
El cuidado de los pacientes con enfermedades terminales y el comportamiento y consuelo de estos y sus familiares después de una enfermedad prolongada es una de las situaciones mas difíciles en la práctica de enfermería, ya que estos pacientes tienen muchas necesidades emocionales, espirituales y físicas.
Atención de enfermería
Es importante que el paciente y los familiares sientan que reciben la mejor atención posible. Para ello el personal de la salud debe entender que el paciente debe ser tratado desde un punto de vista biopsicosocial, así como conocer una serie de manifestaciones y necesidades por las que transcurre el enfermo en fase terminal. Para esto podemos tener en cuenta algunos puntos que nos podrán ser de mucha utilidad:
- Humanizar la experiencia de padecer cáncer.
- Debemos relacionarnos con su familia y con el paciente.
- Preparar al paciente y a su familia para que estén bien informados.
- Aclarar dudas acerca de los tratamientos
- No prohibirlos de cosas ( comida, placeres)
- No dar información que pueda perjudicar la salud del paciente, ya que en algunas ocasiones no mueren de cáncer sino por su estado de animo.
- No dar falsas expectativas.
Debemos recordar que el bienestar o el tiempo de fallecer de un paciente depende mucho de las actitudes que nosotros tomamos frente a él, por eso es importante que siempre tomemos la mejor postura frente a ellos y nos dejarnos llevar por sentimientos.